jueves, 2 de junio de 2011

Un hombre que siempre molestaba a su mujer, pasó un día por la casa de unos amigos para que lo acompañaran al aeropuerto a dejar a su esposa que viajaba a París. 
A la salida de inmigración, frente a todo el mundo, él le desea buen viaje y en tono burlón le grita: 
- ¡¡Amor, no te olvides de traerme una hermosa francesita Ja ja ja!! 
Ella bajó la cabeza y se embarcó muy molesta. 
La mujer pasó quince días en Francia. 
El marido otra vez pidió a sus amigos que lo acompañasen al aeropuerto a recibirla. 
Al verla llegar, lo primero que le grita a toda voz es: 
- Y amor ¿¿me trajiste mi francesita?? 
- Hice todo lo posible, - contesta ella - ahora sólo tenemos que rezar para que nazca niña. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario